Aunque soy ingeniero y no un técnico, por azares del destino termine trabajando en esa área, a cargo de un laboratorio en un centro de estudios mixto, importante mencionar que es una escuela particular por lo tanto la juventud que aquí estudia esta mas desubicada de lo normal.
Aquí puedo despotricar que detesto mi trabajo y puedo quejarme sin consecuencias, por fortuna mi contrato acaba dentro de pocos días, una semana para ser exactos y hoy digo que no regresare, aunque sé que terminare regresando por falta de empleo y que usen mi cedula para adornar inútiles demostraciones de cultura.
Aquí cada clase es una decepción, ingenieros de séptimo semestre que no saben cómo funciona una fibra óptica, técnicos en informática que sólo saben usar paint y se les acaba el mundo sin un mouse, una directora que no sabe leer su correo electrónico y se acaba de recibir de maestría en esta misma institución cabe mencionar.
Pero la juventud no tiene toda la culpa, docentes y/o catedráticos que no les interesa la educación, una gran falta de autoridad, solapar y ocultar sus deficiencias, una adicción terrible a redes sociales, simplemente terrible.
